Segundos
La noche se me hace eterna.Cada segundo mirando el estallido de reloj que resulta al cambiarse de posición la pequeña aguja que anuncia la llegada del próximo segundo, parece un corazón latiendo entre mis sienes; una tortura tan inmensa que ni la persona peor tratada en la historia de este cruel destino podría llegar a imaginar en sus peores pesadillas.
Lo siento cada vez más fuerte, hasta llegar a sentir que me explota la cabeza partiéndose en mil pedazos diminutos.Levanto mis brazos para colocarlos encima de las orejas, a mi parecer, en mis cada vez más grandes sienes, esperando con ello encontrar algo de alivio; pero no funciona.
Quizá buscando el problema psicológico por el cual me encuentro en tan mal estado, acabo realmente con el verdadero sufrimiento que siento, por lo que hago un esfuerzo sobrehumano para poder pensar en ello en medio de esta tortura; me resunta casi imposible concentrarme, se me nubla la vista y la mirada se me pierde como buscando la línea imaginaria del infinito...tampoco la encuentro.
Esto no puede ser cierto, quiero llorar y no tengo lágrimas, quiero gritar y no tengo voz, tampoco me quedan ya fuerzas para intentar nada de esto.
No consigo encontrar el inicio, ni mucho menos la solución, pero no puedo ni quiero darme por vencido,alomejor me arrepiento de todo y termino deseando llegar al mayor final que puede elegir el ser humano, pero me hago el fuerte y resisto.
Tumbado,en mi habitación, pasaré lamentandome de todo esto el resto de mi vida.
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Anónimo -